
Roncesvalles, el corazón del corredor lechero de la cordillera central, una comunidad donde la tradición lechera une a familias y pequeños productores. Allí se encuentra la planta de leche La Cima se ha convertido en un motor de desarrollo regional. A día de hoy, la planta puede procesar hasta 9.500 litros diarios de leche fresca para convertirlos en quesos, quesillos y otros derivados que viajan a los mercados del Tolima. No obstante, tienen la firme apuesta de ampliar su capacidad de procesamiento para superar los 12.000 litros.
En la actualidad, la planta genera 12 empleos de forma directa, y busca fortalecer la economía local y refuerza el orgullo de un sector que mira al futuro sin olvidar sus raíces.
El municipio de Roncesvalles destaca no solo por su belleza natural, también tiene el honor de ser el municipio que más leche produce de todo el departamento del Tolima. Diariamente, los camiones cisterna, cargados con la materia prima, llegan a la planta, retiran las muestras para la prueba de acidez y descartan cualquier indicio de adulteración. Una vez aprobado este control de calidad, la leche cruda se bombea a un tanque de recepción donde recibe un primer filtrado grueso. Desde allí, fluye por tuberías sanitarias hasta estaciones de filtración más finas, incluyendo sistemas de clarificación y tamices, que eliminan impurezas y sedimentos. Con la materia prima perfectamente depurada, la leche continúa su recorrido hacia las etapas de pasteurización y enfriamiento, lista para convertirse en quesos, quesillos y demás derivados.
“Aquí llega el Invima y las puertas están abiertas para ellos. Porque algo fundamental para una empresa es que tenga toda su documentación al día, para así poder comercializar el producto”, destaca Alexis Rodríguez, encargado de las líneas de proceso.
Gracias a un sistema de gestión documental impecable, que incluye bitácoras de recepción y pruebas de acidez, registros de limpieza y certificados de calibración, la empresa garantiza a su vez, el cumplimiento de la normativa sanitaria. Este compromiso con la transparencia no solo avala la inocuidad de sus quesos y productos derivados de la leche, sino que también posibilita su libre comercialización en mercados locales y regionales con el sello oficial del Invima.
Con la vista puesta en el futuro, La Cima emprende un ambicioso plan de ampliación que elevará su capacidad de recepción de leche de 9.500 a más de 12.000 litros diarios, incorporando nuevas líneas de filtrado y pasteurización de última generación. Este crecimiento permitirá industrializar una mayor cantidad de producto, el fortalecimiento de la cadena de valor local. De este modo, se consolida su compromiso con la calidad, la trazabilidad y el desarrollo sostenible de Roncesvalles y de todo el Tolima.






