
Desde el enfoque laboral, la Cámara señala que un aumento salarial no asociado a la productividad podría generar desincentivos a la formalización.
La Cámara de Comercio de Ibagué expresa su inquietud frente al ajuste del Salario Mínimo Legal para 2026. Aunque reconoce la necesidad de preservar el poder adquisitivo de los trabajadores, advierte que este incremento, sin acciones de apoyo complementarias, podría poner en riesgo la estabilidad del tejido empresarial regional.
El entorno empresarial actual evidencia una dualidad relevante. Si bien en 2025 la Cámara de Comercio de Ibagué alcanzó un récord histórico con más de 43.700 empresas activas en los 11 municipios de su jurisdicción —impulsado por un crecimiento del 12,3 % en nuevas unidades productivas—, este dinamismo contrasta con una fragilidad estructural. La elevada concentración de microempresas en el sector servicios (98 %) resalta el reto de consolidar la solidez del aparato productivo.
Este contexto empresarial configura un escenario con limitaciones para absorber incrementos en los costos laborales y externos. Es importante señalar que el aumento del salario mínimo no solo incide en el salario base, sino que incrementa de manera integral el costo de la contratación formal, incluyendo prestaciones, seguridad social y aportes parafiscales.
Bajo estas condiciones, el sector productivo enfrentaría presiones financieras que podrían afectar tanto la sostenibilidad empresarial como la generación de nuevos empleos formales.
De igual forma, estos ajustes suelen provocar efectos colaterales en los precios de bienes y servicios, ya que distintos sectores trasladan el mayor costo operativo al consumidor final. Esta dinámica impacta la competitividad y el ritmo del consumo, especialmente en economías locales sensibles a las variaciones de precios.
El ente cameral enfatiza que este escenario demanda una gestión responsable. Por ello, hace un llamado a que las decisiones en materia salarial estén acompañadas de políticas orientadas a mejorar la productividad, aliviar los costos no salariales y brindar acompañamiento técnico a las microempresas en su proceso de fortalecimiento.
Como organización gremial, reiteramos nuestra disposición al diálogo con el Gobierno Nacional y los actores sociales para construir soluciones equilibradas. El propósito es claro: proteger el empleo y fortalecer el aparato productivo del Tolima mediante decisiones técnicas, concertadas y acordes con la realidad del territorio.
Luis Fernando Vega Saénz
Presidente Ejecutivo (e)
Cámara de Comercio de Ibagué






